sábado, 17 de marzo de 2012

Después de las vacaciones de navidad, en enero comencé el segundo semestre.  Era un semestre completamente nuevo, con asignaturas nuevas y distintos profesores. En este semestre nos cambiaron de edificio; pasamos del de fcom al Edificio Central. En este edificio las clases son más pequeñas puesto que es el más antiguo de todos y el primero que se hizo.
Este semestre es el que estoy haciendo actualmente y, a mi parecer, es más complicado que el anterior. La “cosa” se va complicando no solo de un curso al siguiente, sino de un semestre a otro. Aquí se puede apreciar la importancia de saber adaptarse rápidamente a los cambios que van surgiendo en la vida. Es muy importante hacer un esfuerzo por integrarse en los nuevos ambientes y estar contento con lo que a uno se le va poniendo por delante.
Ya estamos a mediados de marzo. Ha pasado más de la mitad de este segundo semestre y no queda nada para finalizar el primer año de carrera. Queda más o menos mes y medio para hacer los exámenes de mayo, pero entre las vacaciones de semana santa quedará aproximadamente un mes. Esto significa que hay que dar lo máximo de uno mismo en estos momentos, ya que si se ha pasado eficazmente el primer semestre, seguro que se podrá afrontar el segundo; solo hace falta fuerza y  confianza en uno mismo. Estos son los ingredientes principales que tiene que tener cada persona a la hora de vivir la vida porque si falta alguno de estos dos, uno no puede hacer frente a los obstáculos que nos vamos encontrando por el camino. Espero finalizar bien el curso puesto que yo estoy segura de que me estoy esforzando mucho y estoy dando todo lo que puedo y más.
El tiempo pasa deprisa y muchas veces sin darnos cuenta. Pronto se terminará el curso y parece que fue ayer cuando lo empezamos. Por esta razón, hay que vivir día a día y aprovechar cada uno de esos pequeños momentos que nos regala la vida, en compañía de nuestros seres queridos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario